
Esta especie animal, de la familia de los marsupiales, vive en la isla de la que toma nombre, en el sudeste de Australia, y es un depredador poco avezado, que come sobre todo carroña, pero también roedores, lagartos y animales pequeños. En los últimos años, una forma de cáncer aún sin identificar claramente, ha producido la muerte de muchos ejemplares.
El gobierno del estado de Tasmania inscribió al diablo de Tasmania en la lista de animales en peligro de extinción, después de que una rara forma de cáncer haya diezmado su población en un 60%.
Las investigaciones realizadas por algunas organizaciones ecologistas apuntan a los pesticidas y otras sustancias contaminantes como los causantes de la enfermedad. Los científicos no descartan esta hipótesis, si bien se decantan por que se trate de una forma nueva de cáncer, muy contagioso, que se transmiten los animales cuando pelean entre ellos.
Los estamentos gubernamentales, por parte, han aprobado un programa de protección del diablo de Tasmania, que contempla la creación de una reserva con ejemplares sanos, para poder recurrir a ellos en el caso de que sea necesario reintroducirlos en algún momento para repoblar las zonas en las que habitualmente viven.
El gobierno del estado de Tasmania inscribió al diablo de Tasmania en la lista de animales en peligro de extinción, después de que una rara forma de cáncer haya diezmado su población en un 60%.
Las investigaciones realizadas por algunas organizaciones ecologistas apuntan a los pesticidas y otras sustancias contaminantes como los causantes de la enfermedad. Los científicos no descartan esta hipótesis, si bien se decantan por que se trate de una forma nueva de cáncer, muy contagioso, que se transmiten los animales cuando pelean entre ellos.
Los estamentos gubernamentales, por parte, han aprobado un programa de protección del diablo de Tasmania, que contempla la creación de una reserva con ejemplares sanos, para poder recurrir a ellos en el caso de que sea necesario reintroducirlos en algún momento para repoblar las zonas en las que habitualmente viven.